Texto: Redacción Cuba Noticias 360
Foto: RL Hevia
La novena de Las Tunas dio este domingo el primer paso hacia su segundo título consecutivo de Cuba al vencer a 9-1 a Pinar del Río en el primer desafío de la finalísima de la 63 Serie Nacional de Béisbol, la cual terminará luego de iniciados los Juegos Olímpicos de París.
Los vigentes monarcas no perdieron tiempo en mandar un mensaje alto y claro de sus intenciones y en la misma primera entrada ligaron cinco sencillos con un pelotazo y un error para fabricar un racimo de tres carreras que hizo saltar del box al abridor de los Vegueros Mario Alejandro Valle.
El relevista Randy Martínez logró contener el ímpetu de la novena visitante en el estadio Capitán San Luis y su equipo pudo descontar una carrera en la baja del tercero, pero otra vez los bates tuneros sonaron en el quinto para volver a abrir a tres carreras la diferencia.
El partido se mantuvo cerrado hasta el octavo, cuando otra vez “la pesadilla oriental” se soltó batear y sumó dos rayas en ese inning y tres más en el noveno para sellar el resultado final. Los hermanos Alarcón, Yosvani y Yordanis, se combinaron con siete incogibles en 10 turnos, mientras Denys Peña conectó de 4-2, incluido un vuelacercas en el noveno.
Desde el box, el zurdo Eliander Bravo caminó casi sin contratiempos las seis primeras entradas del choque para anotarse su séptimo éxito de la campaña y tercero de la actual postemporada. En su relevo vino Rodolfo Díaz, quien completó los tres capítulos restantes permitiendo apenas un hit a los 10 bateadores pativerdes que enfrentó y registró su salvamento 14 de la serie, de ellos tres en los playoffs.
El segundo duelo, previsto para hoy lunes, fue aplazado hasta el martes debido al duelo nacional decretado en el país por el deceso del secretario general del Partido Comunista de Vietnam, informó la cuenta en X de la Serie Nacional de Béisbol.
Después de completar los dos primeros juegos en la capital pinareña, la final vivirá otras dos jornadas de asueto debido al largo traslado hasta Las Tunas, por lo que, ni siquiera con una barrida en cuatro juegos, el certamen por excelencia del deporte cubano podrá poner punto final antes de que el pebetero del Stade de France reciba la llama olímpica el próximo viernes.