Foto: FCBS / X
Texto: Redacción Cuba Noticias 360
En medio de un béisbol tan exigente como el japonés, los lanzadores cubanos Liván Moinelo y Raidel Martínez han sabido ganarse un lugar de privilegio gracias a su trabajo duro y talento innato.
Los excelentes resultados de los últimos años hicieron posible que ambos ostenten hoy en día la condición de jugadores mejores pagados de la historia en esa pelota, algo que se dice fácil pero encierra un gran significado detrás.
Con esa pesada etiqueta a sus espaldas, los dos pinareños comenzaron la nueva temporada de la NBP a todo tren, para justificar los millonarios salarios que sus organizaciones les ofrecieron, en especial Raidel que en apenas dos salidas ya suma una victoria y un punto por juego salvado con el uniforme de Gigantes de Yomiuri.
El espigado derecho de 28 años, que tras siete cursos en los Dragones de Chunichi firmó con la poderosa franquicia tokiota por 2 temporadas y 16 millones de dólares para establecer un nuevo récord en ese circuito, se anotó el primer éxito de la temporada el pasado 28 de marzo frente a las Golondrinas de Yakult.
Martínez entró con el juego empatado a cinco carreras en el principio del décimo y dominó a los tres bateadores que enfrentó para dejar la mesa servida a la carrera del gane que su nuevo equipo marcó en la baja de ese capítulo.
Par de días más tarde logró entonces su primer rescate igualmente frente al mismo rival. En esa ocasión, salió en la novena entrada a preservar la ventaja de 3-0 y apenas permitió un imparable, a la vez que se apuntaba un ponche y regalaba un boleto, según el reporte del sitio especializado beisboljapones.com.
Moinelo, por su parte, no solo se estrenó con victoria en su novena campaña -segunda como abridor- de los Halcones de Softbank, sino que aportó la primera sonrisa de su elenco en la actual contienda después de un gris comienzo de tres derrotas en fila.
El zurdo de 30 años, que desde 2024 percibe 6.7 millones de dólares, rompió la racha negativa con una formidable apertura de siete innings ante los Nippon-Ham Fighters en los que solo encajó una anotación y dos indiscutibles, mientras retiraba a seis contrarios por la vía de los strikes y concedía boleto y pelotazo.
En menos de una semana de campeonato, los dos ases originarios del mismo municipio de San Juan y Martínez, ya mandaron un mensaje contundente para validar su estatus de megaestrellas. Sin dudas, ambos serán dos cartas imprescindibles del equipo cubano que asistirá al VI Clásico Mundial en marzo de 2026.