Foto: RL Hevia
Texto: Hugo León
La escasez de la comida en Cuba y los elevados precios hablan día por día del hundimiento de la industria alimentaria en la isla, pero las cifras que reveló el ministro de agricultura confirman que la situación es incluso peor de lo que pudiera esperarse.
Cuba, de acuerdo con lo explicado por el titular del sector, no puede alimentar con lo que produce ni siquiera al 20 por ciento de su población.
Según explicó el ministro de la Agricultura de Cuba, Ydael Pérez Brito, en televisión, el país ha experimentado una caída significativa en la producción de proteínas, con énfasis en la avicultura y la porcicultura.
Las causas de esta debacle estarían en la falta de insumos, la escasez de combustible y en las condiciones climáticas.
En total, Cuba actualmente no supera las 200 mil toneladas de alimentos producidos, una cifra que se queda por debajo incluso de las del período republicano.
Brito puntualizó que se ha perdido gran parte del programa porcino, quedando solo la preservación genética de los animales, y que se ha reducido considerablemente la producción de huevos también.
La isla pasó de producir entre cuatro y cinco millones de huevos cada día hace menos de cinco años, al millón 200 mil en la actualidad como máximo, si se alimenta bien a la masa animal. Hace cuatro años había en Cuba unos ocho millones de gallinas pero al día de hoy hay menos de tres millones, explicó.
Lo mismo sucede con la masa porcina. Hace cuatro años había más de 96 mil reproductoras, hoy hay unas 26 mil y para colmo no están en buenas condiciones.
Además, en otros ámbitos como la producción de arroz y de diversos cereales, es notable la subutilización de las capacidades del país. Sobre el mencionado grano, por ejemplo, el ministro reconoció que a pesar de tener la capacidad para sembrar unas 200 mil hectáreas, este año apenas se ha alcanzado la siembra en 60 mil hectáreas.
Por tal motivo, Cuba deberá volver a importar arroz en este año y en el que viene, y también seguirá dependiendo de los donativos y la caridad internacional, teniendo los campos más fértiles de la región.
Igual ocurre con las viandas, con la soya, con el maíz y muchos otros productos, explicó.