Foto: Periódico Girón
Texto: Fede Gayardo
Una parte del techo del Museo de Arte de Matanzas “Lorenzo Padilla Díaz” colapsó después de que no fueran atendidas las advertencias sobre el mal estado estructural del edificio que previamente se habían realizado.
El estatal Periódico Girón publicó un texto donde afirma que “un pedazo de techo cedió, después de que se hubiera advertido desde finales del 2023 que esto podría ocurrir en cualquier momento, así nos los contó Jenny Páez Morales, especialista en museología del centro. El derrumbe ocurrió en silencio y por la morosidad, según ella, de algunas entidades responsables de velar por su conservación”.
La sede cultural matancera alberga cerca de 2 000 piezas que ofrecen atisbos de algunas creaciones universales y pormenores de las locales, desde la colección de arte africano más valiosa de la isla, por su diversidad y antigüedad, hasta grabados de Rembrandt.
Páez Morales agregó al citado medio que las acciones necesarias para evitar el derrumbe fueron postergadas repetidamente por falta de presupuesto y dificultades para adquirir los materiales necesarios y atender la parte afectada por la presencia de una plaga de termitas.
La especialista explicço que, aunque se compraron las maderas necesarias en San Miguel de los Baños y se coordinó el transporte para llevarlas a Matanzas, la autorización para el combustible demoró demasiado.
A esto sumó que los pilares que consiguieron para apuntalar el techo no eran lo suficientemente largos para la altura del edificio, lo que generó nuevos retrasos en la obra.
Antes del colapso del techo, las oficinas del Registro se reubicaron en las salas de exposición permanentes del Museo de Arte, lo que redujo el espacio disponible para mostrar sus piezas aún más.
Tras el derrumbe, señala el medio que “por una cuestión de seguridad para los posibles visitantes, la institución cultural debió cesar sus funciones”.
Recientemente al museo le fue asignada una nueva sede, pero el lugar necesita una reparación mayor y se encuentra en las primeras etapas de remodelación, “habiéndose retirado los escombros y realizado una limpieza preliminar”.
No obstante, esto no parece ser muy esperanzador porque el sitio necesita “una gran inversión” para adaptarlo a las exigencias del museo, según refiere el periódico cubano, y “dado el presupuesto anual asignado, la culminación de las obras tomará tiempo”.
Las propias autoridades matanceras advirtieron que “la reparación se llevará a cabo poco a poco, un centavo por aquí, un centavo por allá”.